martes, julio 12, 2011

ci ci cinco!

Hermanitos, nos crecimos!

En este 12 de julio de 2011, soleado y feliz; ausentándome levemente de mis oficios oficiales de oficinista (perdón jefe perdón); les estoy mandando un abrazote a ustedes, hermanitos!

A todos! Parrandita de... %#$@¡?... Los quiero mucho. Gracias por seguirle la cuerda a esta rancha que no vuela pero que de vez en cuando nos eleva!

Besos!

El sie7e

***

La Casita En El Aire se permirte informarles que se encuentra altamente complacida de tenerles en esta magna ocasión: celebrar los 5 años que lleva sin pagar impuestos ni derechos de uso del espacio aereo. Lo sentimos DIAN, Aerocivil, Ministerios, Secretarías de Hacienda y demás.

Además permite aclarar que su filial, La Inversora Laberinto, se mantiene incólume a pesar de la debacle de las bolsas, la caida del dólar, el aumento de las tasa de interés y demás.

Finalmente les manda una flor al ratón miguelito, al tumesito, al tigre-árbol-cometa, al jul-ian-cho, al nat-gio, a gopala, a la ju, a la li, a la ca y a la tí.

***

Instantáneas de chicha y tejo

Foto tomada por El Profe

1

Desde hace diez años Puente Nacional celebra, cada ocho de junio, “la primera victoria comunera”. Lo hacen con pelucas blancas, abanicos y sombreros casi mejicanos, como si el disfraz les permitiera ver a José Antonio Galán caminar por ahí. Un Halloween en mayo y a lo español colono –armados incluso con espadas de hule-. Eso, en el primer instante, me hizo pensar en volver a casa, pero yo estaba ahí por otra cosa que por fortuna no tenía nada que ver con victorias, ni comuneros, ni mucho menos España.

Foto tomada por El Mono

2

A tres cuadras del parque principal de Puente Nacional se celebró La primera exposición Fotográfica y Cata de Chicha Guarapería “Tres Soplos”, y eso era lo que quería ver. El lugar era la guarapería Tres Soplos y cancha de tejo de don Luis Fajardo, hombre de campo, azadón, bigote y algunos dientes, que quiso apoyar a cuatro amigos con sus planes de fotos y “pueblo de a de veras”. Esa tarde, y a ritmo de cerveza y mechas de tejo estallando, don Luis me contó porqué apoyó el único evento cultural del pueblo en muchos años.

-Pues porque a mí me gustan las cosas progresivas. Esto es una puerta que se abre, porque no se había visto aquí antes nada parecido. Mirarlo por primera vez me encanta. Además, esto es lo nuestro, la chicha, la alpargata, el tejo. Ojalá de aquí a un año vuelvan y esto se siga creciendo porque esto son fotos de aquí. Me siento feliz de verlos, de ver esto tan bonito, de ver que tanta gente nos haigan venido a visitar. Y aquí para servirles.


Foto tomada por El Tocayo

3

Los amigos son Nelson Silva (El Mono), Guillermo Quiroga (Nacho), Nelson Piñarte (El Tocayo) y Luis Carlos Gaona (El Profe). La idea surgió en el cementerio, cuenta El Mono. Estábamos tomando fotos y de regreso pasamos por Tres Soplos y dijimos que aguantaba una exposición fotográfica en una guarapería. Fue una cosa espontánea; el cerebro y la lengua se desconectaron: Primero salieron las palabras y ahora aquí estamos, haciendo la exposición en Tres Soplos y tomando guarapo, que es la mejor parte, dice Nacho.


Foto tomada por Nacho

4

La fecha de la exposición fue algo estratégico, aprovechar el jolgorio comunero del pueblo para empujar de a poco a la gente a ver las fotos. Se invitó a los concejales y al alcalde, y mire, ninguno vino, dice El Mono riéndose. Lo bueno es que los invitados fueron los únicos que no aparecieron por la guarapería.

La noche anterior fue de aguardientes y dudas. Se preguntaban si iría la gente a ver lo que ve siempre, o si los espectadores serían sólo ellos. A la mañana, y con un leve guayabo, el miedo desapareció tan pronto pegaron las fotos y sirvieron los primeros vasos de chicha. La gente dentro de su rutina deja de ver lo bonito que tiene el pueblo. Todos los días están ahí, y es tan común. Entonces mostrárselo en imágenes es como decirles que lo que hacen es hermoso, e importante afirma Nacho; y tiene razón porque la gente no paró de llegar.


Foto tomada por Nacho

5

Eran personas de sombreros y vestidos largos que no dejaban de aparecer por la chicha y las fotos. La voz se regó por el pueblo y el evento aislado pasó a ser lo más llamativo de la feria. “Esto nunca se había hecho aquí” alcancé oírle decir a alguien. Las fotos son sólo del pueblo y en su mayoría son sus habitantes: ancianas sonriendo, y Chayenne, el loco del pueblo, y los hombres con sus bigotes y tierra entre las uñas, y una vaca y campesinos en el mercado, todos como protagonistas del cuadro. El que llegaba agarraba su vaso de chicha o su botella de cerveza, en lugar del típico vino francés comprado en el ÉXITO, y empezaba a pasear por entre las fotos –algunos incluso con el mismo gesto de experto de arte de ciudad-, deteniéndose en cada una, muchas veces reconociendo a sus vecinos y amigos.


6

Entre las fotos estaba Anselma, a quien la noche anterior yo mismo había comprado una mazorca asada en el parque. En la foto ella es casi todo blanco por culpa del uniforme que usa, y sujeta con sus manos el carrito de ventas de comida y tinto del que vive. Cuando se vio en ese cuadro pequeño, Anselma se llenó de una alegría hermosa de la que nos envenenó a todos.


Foto tomada por El Profe

7

Nosotros no esperábamos que hubiese una respuesta tan bonita de la gente, confiesa El Tocayo. Yo creo que es porque nos vemos retratados, nos vemos expuestos ahí en las fotografías. Son las imágenes de la región, las imágenes de los conocidos, de las personas que habitan, muchas de ellas de las veredas porque casi todos los retratos son de gente de las veredas, lo rural, que es precisamente lo más bonito que tiene Puente Nacional. Además, el sitio, de afortunada escogencia. Un lugar nada convencional que llama la atención, porque no es lo mismo que hacerlo en el parque, o en la casa de la cultura. Hay que ir a estos lugares que no son los acostumbrados para un evento cultural, pero que al fin y al cabo son eso, pequeñas opciones culturales que no sé para qué sirven, pero se gozan.


Foto tomada por El Tocayo

8

¿Y la chicha? Les pregunto. Yo creo que en Colombia se bebe chicha, y bastante, me dice El Tocayo, que es el que más habla de los cuatro amigos. Este es el otro acierto en la asistencia que ha tenido la exposición, porque están de un lado las fotos y del otro la cata de chicha, que es una bebida tradicional que ha superado los estigmas impuestos por la industria establecida de los licores, y ha sobrevivido y la formula continúa ahí. Por ejemplo don Luis, que me cuenta que la clave de esta chicha es que siempre tiene guarapo hecho, y la masa de maíz la está cocinando continuamente y combinando con el guarapo. Mire, en un mundo globalizado como el que vivimos yo creo que afianzar estas cosas que dan identidad a los pueblos, a las sociedades, es clave para no terminar como género, diciendo lo mismo, vistiendo lo mismo, comiendo lo mismo, tomando lo mismo, y pensando igual. Esto que es propio hay que mantenerlo porque me parece el mejor regalo de herencia que tenemos. Entonces, si no es por aquí no sé realmente por dónde. Y mire, la gente ha empezado a gustar de estas manifestaciones.

Es que esto es lo que identifica al colombiano, al santandereano, interviene Margy, la hermana de Nacho y cómplice importante de la exposición. Porque la chicha y el tejo forman parte de nuestras raíces, y esto es un intento para que no se pierdan estas costumbres y volvamos a ellas.


9

En la noche nos tomamos la foto de equipo de fútbol junto al afiche del Primer festival fotográfico y Cata de chicha guarapería “Tres Soplos” (el afiche tiene un gato de Foto Japón que dice Foto Nachón), y las fotos se descolgaron. Al final la fiesta en el pueblo seguía y don Luis se quedó con diez fotos que eligió él mismo. Los demás se llevaron los recuerdos en papel fotográfico a casa.

Foto tomada por El Mono

Atropello

Mucho se ha dicho de la forma correcta de hablar, de que los puntos van sobre las íes, de la necesidad de aprender de memoria las preposiciones -a, ante, bajo, con, contra…; de la diferencia entre las palabras homófonas, homónimas, homógrafas; de las excepciones de toda regla; del uso de la ge, la jota, la ye...

¡Renunciamos!

Abrumados por la avalancha idiomática nos hemos reunido una vez más para negar a la sacrosanta Academia y defender nuestro real derecho a seguir atropellando la lengua.

A continuación el loco lector encontrará una exquisita serie de palabras, seleccionadas a dedocracia por los sabihondos de la mamadera de gallo, revueltas con sus “significados”, originales y espurios, de la peor manera posible. Todo con el fin de perderle el recato a la lengua y el tiempo a la vida.

Pudibundez: Estado de desasosiego al amanecer. // Temor excesivo al escenario. // Exageración o afectación del pudor. // Relativo a la sociedad con ímpetu económico. // Antiguo régimen económico de España, creado por Felipe II justo antes de morir. //

Guataca: En Costa Rica, camión de mudanzas. // Wok ancestral utilizado para comer vegetales. // Hormiga centro americana. // Dícese de la oreja grande y fea. // Bebida a base de arroz. //

Chatear: mirar de frente. // Tomar vino en chatos. // Locución francesa para tienda de campaña.// Fisgonear sin reparo. // Combinación antigua de surcos y linderos.//

Quibán: Sombrero ceremonial hebreo. // Envuelto de maíz. // Antigua ciudad Azteca, actual Quenetaxco. // Volcán del Salvador, 2.040 mts. // Cacique indígena de Panamá del siglo XVI. //

Táuride: enfermedad degenerativa de los tendones. // Plato típico de los Balcanes. //Antigua región de Rusia. // Relativo a la tauromaquia. //

Sesostris: Provincia de Francia. // Herramienta usada en la búsqueda de perlas. // Versión no estilizada de la danza Áncara. // Segundo faraón pertenecientes a la dinastía XII. //

Crisuela: Baldosa del palacio real. // Cazoleta del candil que está debajo de la candileja para recibir el aceite que cae. // Camino medieval cercano a la riveras de Francia. // Componente natural del asfalto. //



1

Toda su vida ha girado en un disco. Al son de un único y certero sonido. Respira y exhala ritmos. Abre los ojos y delinea curvas y rectas en pentagramas. Es su esencia. Está en su pasado anfibio. Cuando nadaba en la marea original. Allí la percusión de su tambor y el bombo de su madre armaban profundas sinfonías. Es el lenguaje básico. Es la comunicación primigenia. La que llena la oscuridad con luz. Y la claridad con negrura.

2

Ahora hecho un mamífero juega con ritmos. Aletea con las piernas. Imita el rabo de las rayas. Su pensamiento tiene un fondo cadencioso. Se alborotan como rocío sus palabras. El cabello es hierba que baila con el viento. Vegetal coqueto y flexible. Sus ojos tamborilean un toque tímido y contundente. Llama. Fuego. Animal. Voz.

3

Tierra colorada. Madera lisa. Plumas. Lana. Procesión de hombres y mujeres. Espirales entrecruzados. Brillantez. Suavidad. Canciones que flotan en el agua.

4

Ahí se van. Los dos. Ascienden en una pompa. Girando. En la misma canción. La que siempre conocieron. La que siempre cantaron. Para la que nacieron. La que los nombra. La que ellos sin saberlo han venido escribiendo. Ahí se van. Los dos. Girando. En su disco eterno. En ese sonido que es principio y fin.


La muerte de Leopold Gursky

Leopold Gursky empezó a morir el 18 de agosto de 1920.

Murió cuando aprendía a andar.

Murió cuando salía a la pizarra.

Y, una vez, también cuando llevaba una bandeja muy pesada.

Murió cuando ensayaba una firma nueva.

Cuando abría una ventana.

Cuando se lavaba los genitales en el baño.

Murió solo porque lo violentaba llamar por teléfono.

O murió pensando en Alma.

O cuando decidió no pensar.

En realidad, no hay mucho que decir.

Fue un gran escritor.

Se enamoró.

El amor fue su vida.

viernes, abril 22, 2011



Al cielo verde
a donde vas

Desde la tierra azul
que habitas

Con tu sonrisa
y tus manos
duras

A
HRJ


domingo, febrero 27, 2011

Hombres y otros artilugios

Hace 4 meses desfilaron en esta casa las mujeres más atractivas de la ciudad. 4 meses! y sólo hasta hoy se nos despertó la envidia. Es que los hombres tenemos eso: nos gusta el pensamiento lento. O más bien, somos lentos de pensamiento.

Como sea, nos hemos desquitado: nosotros también podemos recaudar audiencia. Detrás de la puerta encontrarán una infinidad de hombres y otros artilugios de consumo. Esperamos con fe que puedan con ellos alimentar el ojo.

Comentarios por favor pordebajodelapuerta@gmail.com



Él

Tenía la cara de un hombre que llega de lejos,

que ha vivido en ínsulas extrañas

y morado en el yermo primigenio.

Iba por la calle como quien va por un desierto,

sus ojos fijos en bellos espejismos

sus pies hundidos en la arena del tiempo,

oyendo apenas el silbido lacerante del viento.

Era un profeta extraviado entre la multitud

en un curioso atuendo de otra época

y que cantaba en la noche canciones increíbles

y guardaba silencio bajo el sol,

sol negro, oscuro y tenebroso para él,

habitante de la caverna, cazador nocturno,

y era entonces que se hundía en sus sueños

a lo largo de las calles solitarias,

en medio de las plazas abandonadas,

y en los parques volaba como un pájaro

muy lejos de la hierba y de las flores,

un ser de otro tiempo, inerme, torpe,

fantasma de alguien que nunca fue,

sombra de una sombra, y ni siquiera eso.


El hombre que amaba a las mujeres

Tu credo fue sencillo: amarlas a todas

en la media humana de tus posibilidades. A esta

por su espesa cabellera roja, a aquella por sus

[piernas, sus delicados hombros,

su mirada miope, su timidez o su ternura

[de heroína de novela rusa.

Las amaste tal y como eran. Sin mentiras,

[sin falsas promesas de novio o de marido.

[Por eso la urgencia de tus peticiones

y de tus gestos limpios

nunca tuvieron un rechazo.

Tu credo fue sacrílego en un mundo que ama las

[generalidades,

las palabras elocuentes, las buenas causas,

[las mentiras.

Para qué explicarles a los necios

la felicidad de los detalles.

Las amaste a todas, incluso

a la que corría con el pelo al viento

doblando la esquina

y te causó la muerte.

También ellas te quisieron. Y, aunque no lo sepas,

llegaron puntuales a la última cita.

Como fieles sacerdotisas,

te velaron en la forma debida.

Llegaron por montones,

venían del pasado, cada una con la flor de un

[recuerdo feliz.

Algunas, antes de la entrada al cementerio,

apartaron a sus hombres. Porque

de eso se trataba: un funeral exclusivo de mujeres.

Nunca lo sabrás, pero te lo digo: en el instante de

la verdad

en que la tierra cae sobre el ataúd

desfilaron una a una y desde abajo

sus talones fueron de nuevo “los compases que

circulan el planeta

dándole equilibrio y armonía”.

Cuando ya te ibas, te acompañó la vida.

Las mujeres que son la vida.

Caricatura del personaje



El 7 manes en concierto


El trashumante Mateo

Conoce, pues trajina por pueblos y caminos,

medio mundo. Es un raro músico de arrabal,

de trágica melena, grandes ojos bovinos,

crepusculares ojos de soñador sensual.

Fue fraile inverosímil, turnó con asesinos,

mercachifle ambulante, sacapotra genial,

tiró el dado en las mesas de todos los casinos,

durmiendo en un palacio como en un hospital.

Y hoy torna, fatigado de su larga odisea

de vagabundo, a esta soporífera aldea,

para después, acaso, sin saber con qué fin,

bifurcarse por otra ruta desconocida,

siempre exótico, siempre bajo la misma vida,

zurciendo su inefable tristeza en el violín…


El gatopardo

Sabías tantas cosas

Fabrizio, príncipe de Salina,

Con las dosis exactas de nostalgia y de cinismo.

Del pasado poco queda

Y llega el momento

En que toda revolución se aquieta.

Por eso hay que seguir el espíritu de los tiempos,

Acomodarse.

Los pueblos odian

A quienes quieren despertarlos

Y la política es el arte de medrar.

Tenías razón: “algo tiene que cambiar

Para que todo permanezca como estaba”.

Lo que importa

Es amar el intenso cielo azul y las montañas.

Conversar con las muchachas

Y creer, por un instante,

Que la muerte únicamente ocurre a los demás.

Bailar con ellas el último vals de la sensualidad.

Saber que la vida no es más que un bello melodrama

Y un día habrá que salir con dignidad del escenario.

Y esperar, esperar eternamente

Que otra vez

Las fieles estrellas nos deparen

Una cita menos breve.


Al Padre Donoso

“Aquí estoy porque he venido

que es una razón que aplasta”

Humboldt

¡Ah, mi querido Padre!... ¡Qué bien estoy en

[esta…

metrópolis, comiendo repollo y salchichón,

sin moscas ni mosquitos en la sabrosa siesta,

y sin que usted me pida que vaya a oírle un sermón!

Repican las campanas del corazón… ¡Oh, fiesta!

¡Y yo que quise un día -¿No es cierto, corazón?-

ponerme en cuatro patas, quitándome la testa,

para en un bosque virgen vivir como un gibón!

Pero hoy aquí me arrulla la cítara de Orfeo,

mientras me hablan las cosas que miro en un

[museo.

-La cerveza la sirven en jarros de a un galón-.

¡Y las mujeres, Padre, son una maravilla!...

Las unas con el pelo color de mantequilla,

y las otras… oh, Padre, no tengo absolución.

A los inquilinos que han dejado habitaciones desocupadas...


Ausencia de la casa

Donde estuvo la casa

queda el aire.

No se sabe por qué.

Nadie pudo

destruir su contorno

en los jardines,

la sólida techumbre que impedía

el vuelo de los niños tras los sueños,

las rejas enhebradas de jazmines,

los balcones.

Otra tuvo que ser

la causa de su salto hacia el vacío.

Las ventanas quizá se abrieron juntas

y partieron de golpe cielo arriba,

aleteando las hojas de madera

como antes lo hacían cuando el viento.

O las puertas, tal vez

fueron las puertas

al forzar los dinteles y las jambas

en busca del espacio contenido

en las líneas estáticas del muro.

Todo ha podido suceder en torno

de esa huida sin rumbo de la casa.

Todo menos que mano alguna hiriera

su cuerpo que habitaba la alegría.



Él es Nicolás Suescún, artista bogotano nacido hace suficientes años como para que la alcaldía de su ciudad le otorgara en 2010 el Premio Vida y Obra, el reconocimiento más importante que se concede en Colombia a la trayectoria de un artista.

El gatopardo y El hombre que amaba a las mujeres son uno solo: Luis Fernando Afanador, ibaguereño, amante del cine, los libros y, claro, la poesía. Ya había visitado La Casita en 2008 con Miravalle, un hermoso poema sobre aquella juventud que nos acompaña siempre.

El trashumante Mateo y el escribiente de la carta al Padre Donoso es Luis Carlos López. Alias “el tuerto” por bizco. Cartagenero, cosmopolita, sibarita. Pasó del villorrio a la metrópolis sin perder ese desparpajo costeño que lo llevó a obtener su doctorado honoris causa como maestro de la caricatura poética otorgado por la resonada universidad de la vida.

La Ausencia de la casa es de Meira Delmar, barranquillera de nacimiento, libanesa de hogar, Olga Isabel de partida de bautizo, música de formación, amante del amor y el desamor. Tiene una biblioteca pública llena de letras y espacios para consumarse al calor de la arena y el fresco de las palmeras del atlántico.

Las caricaturas a lápiz se tomaron de los acervos digitales de Miguel Covarrubias en la Universidad de las Américas de Puebla, México.

http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/acervos/covarrubias/expedientes.html

La caricatura de DH Lawrence la sacamos de http://www.alagram.co.uk/

Los avisos de arrendamiento en goooooooooooooooooogle.

***Beijos!

miércoles, octubre 20, 2010

Las mejores chicas de la ciudad



Orquídea en el gentío

Bonito el color del pelo de esta señorita, bonito

el olor

a abeja de su zumbido, bonita la calle,

bonitos los pies de lujo bajo los dos

zapatos áureos, bonito el maquillaje

de las pestañas a la uñas, lo fluvial

de sus arterias espléndidas, bonita la physis

y la metaphysis de la ondulación, bonito el metro

setenta de la armazón, bonito el pacto

entre hueso y piel, bonito el volumen

de la madre que la urdió flexible y la

durmió esos nueve meses, bonito el ocio

animal que anda en ella.



Cítara mía

Cítara mía, hermosa

muchacha tantas veces gozada en mis festines

carnales y frutales, cantemos hoy para los ángeles,

toquemos para Dios este arrebato velocísimo,

desnudémonos ya, metámonos adentro

del beso más furioso

porque el cielo nos mira y se complace

en nuestra libertad de animales desnudos.

Dame otra vez tu cuerpo, sus racimos oscuros,

para que de ellos mane

la luz, deja que muerda tus estrellas, tus nubes

olorosas,

único cielo que conozco, permíteme

recorrerte y tocarte como un nuevo David todas

las cuerdas,

para que el mismo Dios vaya con mi semilla

como un latido múltiple por tus venas preciosas

y te estalle en los pechos de mármol y destruya

tu armónica cintura, mi cítara, y te baje a la belleza

de la vida mortal.





Candy sour balls

Esta noche

las chicas son de caramelo

Cereza

Uva

Piña

Naranja

Limón

Candy

Sour balls

Nutrition Facts

Serving size 1 ball (5g)

Amount per serving

Calories 20

Esta noche

nos empalagamos

Con una estela

tornasolada

nos derretimos

Nos llenamos

de dulce

arcoíris

Porque

las chicas son de caramelo

Ingredients:

Sugar, corn syrup,

Citric acid,

Artificial flavors

Artificial colors

And

Turmeric coloring

Esta noche

las chicas son de caramelo

vengan

cerreros

asmáticos

diabéticos

hay carnaval

Nuestras bocas

se llenan de ácido

psicotrópico

Fernanda

Daniela

Ángela

Ida

Natalia

Candy sour

balls

Net Wt

12 oz

(340 g)





Enigma de la deseosa

Muchacha imperfecta busca hombre imperfecto

de 32, exige lectura

de Ovidio, ofrece: a) dos pechos de paloma,

b) toda su piel liviana

para los besos, c) mirada

verde para desafiar el infortunio

de las tormentas;

no va a las casas

ni tiene teléfono, acepta

imantación de pensamiento. No es Venus;

tiene la voracidad de Venus.



Hola

caballito de mar!



Perdí mi juventud

Perdí mi juventud en los burdeles

pero no te he perdido

ni un instante, mi bestia,

máquina de placer, mi pobre novia

reventada en el baile.

Me acostaba contigo,

mordía tus pezones furibundo

me ahogaba en tu perfume cada noche,

y al alba te miraba

dormida en la marea de la alcoba,

dura como una roca en la tormenta.

Pasábamos por ti como las olas

todos los que te amábamos. Dormíamos

con tu cuerpo sagrado.

Salíamos de ti paridos nuevamente

por el placer, al mundo.

Perdí mi juventud en los burdeles,

pero daría mi alma

por besarte a la luz de los espejos

de aquel salón, sepulcro de la carne,

el cigarro y el vino.

Allí, bella entre todas,

reinabas para mí sobre las nubes

de la miseria.

A torrentes tus ojos despedían

rayos verdes y azules. A torrentes

tu corazón salía hasta tus labios,

latía largamente por tu cuerpo,

por tus piernas hermosas

y goteaba en el pozo de tu boca profunda.

Después de la taberna,

a tientas por la escala,

maldiciendo la luz del nuevo día,

demonio a los veinte años,

entré al salón esa mañana negra.

Y se me heló la sangre de verte muda,

rodeada por las otras,

mudos los instrumentos y las sillas,

y la alfombra de felpa, y los espejos

que copiaban en vano tu hermosura.

Un coro de rameras te velaba

de rodillas, oh hermosa,

llama de mi placer, y hasta diez velas

honraban con su llanto el sacrificio,

y allí donde bailaste

desnuda para mí, todo era olor

a muerte.

No he podido saciarme nunca en nadie,

porque yo iba subiendo, devorado

por el deseo oscuro de tu cuerpo

cuando te hallé acostada boca arriba,

y me dejaste frío en lo caliente,

y te perdí y no pude

nacer de ti otra vez, y ya no pude

sino bajar terriblemente sólo

a buscar mi cabeza por el mundo.





Periscopios

…Tus pezones

Firmes

Periscopios

que buscan mi mirada


Pincel

…Tu pezón

en mi espalda

trabaja como un pincel





Muchacha

Muchacha:

No he leído a Ovidio. Y no sé si podría interesarme

Soy un hombre imperfecto que llega a los 31

No soy un Dios, aunque habrá mucha gente que

dice que soy.

Ofrezco (Te ofrezco): a) una hermosa cabellera que se

desmorona cada mañana dejando poemas pegados en

la almohada

b) unas piernas poderosas y escuálidas

dibujantes musicales

c) una amplia y brillante frente con aliento floral

a Lychee.

No me gusta el teléfono y

deseo fervientemente (oro, oro, oro y oro)

habitar cada milímetro de los ligeros valles

Tus ligeros valles.





Revuelo

Con aliento a ron

Se reúnen en la entrada de la casa

Todos exigen, imploran, desean

La actitud demoledora de esa bailadora





PS. "La mujer que camine connmigo de la mano debe tener alas por dentro" cuenta Trinidad Pineda Chiñas en la novela El tren pasa primero de Elena Poniatowska. Todas: la frase, la obra y la autora son de grueso, grueso calibre. Por si acaso.

PSS. Los dibujos son de ustedes. Se los regala Faustine Ferrer. Los poemas son de Gonzalito Rojas: chileno, viejo, calvo, mujeriego en el mejor sentido de la palabra. Los versos chuecos son de su amigo, servidor, to old to be new, to new to be classic.

PSSSS. Julianchoooooo, aquí estás cuando seas grande!!! Aquí estamos grandes!!!

lunes, septiembre 20, 2010

Trances, Vuelos, Viajes


 De La Estrategia del Caracol, Sergio Cabrera (1993)

Mamando gallo (toma n: todos maman)
Esta vez si es en serio

Nuevamente, bienvenidos. Rompemos nuestro ayuno de más de 2 meses y el silencio de no sabemos cuánto, para retomar nuevamente el vuelo. Sufríamos ya de úlcera y mutismo intelectual. En esta edición represada, alargada y algo trasnochada el lector des-prevenido se encontrará con una serie de lecturas serias, otras no tanto, y otras que son literalmente una mamaderita de gallo. Dentro del amplio y corrido espectro de imaginativos que hacen parte de esta ranchita virtual, algunos de nómina y otros pasajeros fugaces, es posible, depende del lector desprevenido, encontrar profundidad y sendas reflexiones de vida en algunas líneas. Aclaramos de antemano que no es esta nuestra intención. Así mismo, damos nuestra cálida bienvenida a quienes debutan en estas (lánguidas) páginas, que afortunadamente son virtuales. Nos alegra que pongan sus flores, su poesía, sus energías, sus fuerzas, su aliento, su ta-lento y su granito de arena en esta noble y vaga causa. Esperamos, pues, que este viaje sea menos largo de lo que parece y por qué no, hasta de su agrado. Por favor, abróchense  fuerte los cinturones para no sentir las turbulencias de la mente, y sobre todo no darse cuenta de si esta nave celestial llamada La Casita en el Aire se precipita al suelo.  Lo único cierto es que  lograremos sobrevolar los océanos de  la miseria únicamente si y sólo si cerramos los ojos y nos agarramos todos de las manos. Esperamos que esta edición sea de su agrado y que permanezca para siempre en sus memorias, para nuestra desdicha, o si no, oígase bien, para nuestra dicha en el olvido. Si así lo hiciereis, que él (Papito Dios, Jehová, Yahvé, Alá, Krishna, Buda..) y ella (La Casita en el Aire) os lo premien, o si no, que Él -La Casita en el Aire- y Ella -Mamita Dios- os lo demanden. Que así sea. (Disculpe señor director por la demora, pero ahí tiene su  linda y hermosa Casita pintada).



Nocturno cotidiano número 0

(Cerca del televisor)

España aparece como el primero en esta lista de temerarios ingredientes de una salsa mundialista que cada vez esta más espesa… Betancourt… ¿que pasara detrás? ¿Qué ocurrirá en el mundo?

Mientras tanto, yo escribo sobre la lluvia que cae y se va,
Sobre la arena que aparece. En mis zapatos, en el aire, en mis oídos... Sobre la noche y el sol… picante, picante, que cada vez esta mas fuerte…. Lluvia.

El baile de los siete velos continúa su rumbo, Maya y Samara dan vueltas y vueltas.

Una noche me cambié el peinado por que me cansé del copete. En la televisión aparecía una niña con una camisa bonita y yo la desee. Si, que bonita camisa… ¡jajaja! El teatro es interesante, más ahora que la gente empezó a reconocer su rol… el odio y las miradas, bueno, ¿y cómo hacer que un asesino quede bien ante la gente?

Me compré un par de pantalones que no estaba necesitando, fueron muy bonitos e inútiles. La marca era… voy al closet a ver… es lo que hace la vía rápida del lodo…
Se acabó el mundial ¿y ahora qué viene?
Mientras tanto, odiemos a Betancourt por un rato… ¡jejeje!

Y bien, solo es un día de julio en que las noches son como noches y los días, así como los tuyos querida Miriam, sin apuros y con agua en el estomago.

Un pedazo de pan, un lavado cerebral, un pedazo de pan, un lavado estomacal.
Y mi vieja computadora más nueva que siempre.

¿Quién es el responsable?

Los perros no dejan de ladrar y la gasolina… bueno ya sabes.
Ah, y Uribe está preocupado, no quiere que se cree más burocracia. Santos desasosiegos ¿no te parece Miriam?

Roberto Carlos



Una mochila

Una mochila es una casa,
¿Tiene espejo la casa?
¡Si!

Una mochila es viajar
dentro de sí.

Cierra los ojos, ¿qué ves?
Eso, son tus sueños.

Una mochila es caminar,
llevar frutas,
comerlas cuando quieras.

Bucaramanga, 29 de marzo de 2003



Para escribir una carta de amor
Son hojas que se van volando,
Prohibido prohibir, estoy conmigo,
Morena como una canción y hermosa como un beso sincero, primero en un ojo y luego en el otro.
Decir Ocho de Marzo, porque me encanta ser y aun temblar.
TEMBLOR, TAMBOR, Torsión en S y Torsión en Z, la dirección de los hilos de la vida. V i d a m í a. ¿Mariposa o libélula? ¿Prohibido o libertario?

Bucaramanga, marzo de 2004



Copla Chueca
(Café con leche, café sin leche)

Hace frió en la ciudad.
Tengo puesta mi camisa de ratan.
Hace frió, frió, frió.
Y las medias tengo rotas.
Qué pesar, qué pesar
No sé dónde mis dedos colocar.

¿Es esto solo una noche de verano
En tiempo de monos locos y ron barato?

La leche real cae de precio,
La bolsa falsa se mantiene en ascenso.

Las vacas a buscarse otra labor.
Así como Todos Los Colombianos….

Aunque mañana haga calor.

Pacho Pachulí.


Papel Interior

Impulso para salir,
con el viento a favor me llevaré,

Paso tras paso repaso por mi mente
experiencias al alcance de mis manos,

¡Viajera mía! carmen liliana
Y esas otras A-LAS que llevo conmigo,

Errante, sobre todo: Errante,
buen viento y buena mar

Bucaramanga 19 de octubre de 2004.
(El día que supe que me iría)

Para tí

Un saludo. Loco
Un beso, cuerdo,
Un abrazo, sin cero.
Una vida feliz
Con uvas, pero sin anís,
Un camino hacia el cielo… que sos vos, que soy yo.

Un comenzar de nuevo con ella y con Dios
Un continuar bonito, con ella que es Dios.

Un todo para todos
Con el suficiente arroz.
Abundancia para compartir
Y aprendizaje eterno.

Un manantial de agua
Unos niños corriendo.
La mejor comunicación
Y el amor verdadero.

Siente la tierra entre tus manos y pies. Y sigue.
Sabiéndola cerca, sabiéndote protegido.
Mira al cielo, cierra los ojos y respira.
Agrádesele todo,
Ya es hora, estamos preparados.

Pedro.


Primer día del año

Cerrar el ciclo
Iniciar el ciclo,
¡Pensarse, hacerse!
Buena oportunidad
Para decir: Vida,
Cada día con una palabra diferente,
Reír y llorar, hasta que los ojos
Cambien de color.
Que viva el amor,
Contacto directo,
Prosperidad.

Bucaramanga, Enero de 2005


Instrucciones para la tarde
I
Disfrutar la infusión de canela
acercar su vapor a la cara
sentir su olor, ver su color.

Hay una canela que deja el agua rosada
la canela contiene el bosque
el bosque contiene el canto de los pájaros.

Alumbró el sol, dejaré que sus rayos
abriguen mi cara, mis manos, mi cuerpo.

Comer uvas al frente del viñedo
Y al mismo tiempo ver las aves pasar.

Colar café, sentir su aroma
tomarlo muy despacio mirando el río
eso al atardecer,
en la noche: ver el reflejo de la luna en el agua, escuchar el canto de las chicharras, los pájaros y las abejas al mismo tiempo,
con la mirada en el rio: ver las plantas pasar.

Carmelo, Uruguay, 20 de febrero de 2007



II
Ir corriendo hasta la playa
Escuchar la llegada de las olas y su encuentro con la arena
Quedarse con los pies en la arena que el agua aún no ha alcanzado
Mirar al cielo, viendo las gaviotas pasar,
Mirar a todas las direcciones, grabar en el pensamiento ese momento,
Respirar, sentir y escuchar al viento
Dar las gracias.
Salir corriendo de la playa porque hace mucho frio,
Detenerse un momento, observarse que te alejas,
Respirar, suspirar, irse feliz.

Montevideo, Uruguay 11 de junio de 2010



Mandala
El círculo con una rama fresca que el bambú del jardín de la casa ofreció,
Pájaros de plumas verdes-azules a su paso dejaron unas de ellas,
Piedras, semillas y algo del mar,
Empezar a tejer


Germinhada

Luego de muchísimos atardeceres
el hada y la niña nuevamente se juntaron
volvieron sin temores al lugar secreto
donde la historia de las dos
había desviado su rumbo del encanto



Dibujaron el paisaje que una vez soñaron
en el que los colores tenían un dulce sabor
la brisa acompañaba siempre al camino
el río era una inseparable canción
y las aves alimentaban a sus crías
con semillas que brotaban en el aire

Si alguna vez los encajes
de la inocencia se rasgaron
y se manchó con dolor el blanco lino
el hilo restaurador de la consciencia
con su impecable puntada
conjuró para siempre el agravio

Las mayores virtudes no son arrebatables
los dones más preciados se llevan en el alma

cantaban las voces que alguna vez gritaron
fue entonces cuando la niña entendió
que las auténticas hadas
no necesitan alas
para seguir volando




CineChivato o el cine de la calle


“La fotografía es verdad. Y el cine es verdad 24 veces por segundo”.
Jean Luc Goddard


Estoy hablando con el mono (Nelson Silva) y el Cucho (Julio Rodríguez), intentado escribir un artículo sobre lo que es hacer cine en Colombia. Los dos se conocieron en La Sociedad Del Semáforo (lsd-s), película colombiana que espera ser puesta en cartelera en Colombia y donde sea este año, y que ahora lucha por figurar en Cannes. El Mono trabajó de asistente de producción, ayudando en lo que fuera, a veces con una cámara, o buscando a los actores en la calle, en las ollas, donde fuera, incluso no haciendo nada. Éste es el mejor trabajo del mundo, en serio, es como trabajar sin trabajar. El mono ya había estado tras la cámara antes, en San Gil en uno que otro cortometraje de iniciación y después junto a Rubén Mendoza en los videos de Velandia y la Tigra. En cambio el Cucho tuvo su primera vez en La Sociedad (tanto la de la película como la real) gracias a su cambuche de museo de la calle que llamó la atención de la gente de la película; al final no quedó pero sigue ahí, pensando en el cine. 


El Cucho no deja de decir chivato esto, chivato aquello, chivato todo, incluso La Sociedad Del Semáforo, así que suelto una pregunta en el aire como un juguete de superhéroe con un paracaídas inservible. Entonces, ¿es Cine Chivato lo que están haciendo? Es que Chivato se compone de todo lo que se vive en un semáforo, lo que sucede en la calle; el Chivato no es sólo el ñero, es el embolador, la vendedora de tintos, el indigente, el reciclador, las personas que venimos de un nivel bajo, puro, sí pilla? Ése es el Chivato, el que es pobre.


El mono
El mono dice que no se imagina dirigiendo, La verdad no creo que tenga la actitud, más bien seguiré de asistente, no me importa, a mí lo que me gusta es estar ahí, grabando. Hacer cine es un trabajo de combo, de un montón de gente sintiendo lo mismo. Al mono lo conocí en la San Gil de comienzos del XXI, cuando los turistas comenzaron a llegar. Allí perdió todo el tiempo que pudo y estando cerca de graduarse de abogado se le dio por meterse con dos proyectos de cortometraje, el cual uno de ellos (Comité de bienvenida) fue grabado con los reclusos de la cárcel. Luego los videos de Velandia y la Tigra, después otras cosas, siempre de asistente, siempre como uno más del parche que busca lo mismo a través del ojo de una cámara.


Para el mono antes el cine era sólo entretenimiento, algo que ver en la televisión cuando el tiempo no quería moverse y afuera sólo había un pueblo aburrido. Pero después de ver gracias, al azar del zapping, Los enanos también empezaron pequeños, de Werner Herzog, entendió que el cine significaba mucho más, una especie de droga alucinante con el poder de hacer ver el mundo a cientos de cuadros de realidad.


Trabajar en La Sociedad, junto a tanta gente que formaba un solo cuerpo, es algo que no se puede olvidar, sencillamente es magia, éramos una sociedad real, unida, donde compartimos todo, incluyendo los problemas y el hambre, porque de eso se trata esto, de estar, de confrontarnos ante un mundo que no ha sido hecho para nosotros; el cine es como un amigo un poco viejo y cansado pero que igual se encuentra dispuesto a darnos techo, a facilitarnos una ilusión para seguir, para no sentirnos tan solos y para darnos cuenta que en realidad no lo estamos, que somos muchos dispuestos a dejarnos contagiar por un guión, una cámara y una pantalla enorme como la vista. Eso para mí es el cine.


El Cucho
En la semana que estuvimos trabajando sin trabajar, vi en promedio 8 horas de cine al día. Era una obligación placentera, porque así como para escribir se necesita leer todo lo que se pueda, para pensar en forma de cuadros cinematográficos se necesita ver todo el cine que se tenga a mano; los ojos rojos y el estomago vacío son medidores de imágenes.
Fueron buenas películas, la mayoría de ellas cuando el mundo era a blanco y negro (de niño solía creer, gracias a esas películas, que antes el mundo sólo tenía esos colores). Las favoritas fueron Toro Salvaje, Los Olvidados, Accattone, Agarrando Pueblo, y claro, la tomas del barrio del Cucho. Sobre la película de Buñuel (Los olvidados) el Cucho decía Huy sí, así es uno de chivatico, y cuando veíamos las tomas del barrio para decidir qué hacer, el Cucho no dejaba de sonreír y hasta lagrimear un poco de la emoción; Se siente muy bien, antes que apareciera el parche de La Sociedad qué cuentos de cine ni qué nada, pero ahora, con la gente que quedó de la película, se han estado haciendo más cosas, y ahora esto, una película del barrio, y claro que motiva, no ve que decían que yo ya no servía. Después de soltarme todo eso lo miro mejor; un hombre que parece más viejo de lo normal, cabello largo y sucio, barba, cicatrices, contextura de golpe y gorra (colecciona gorras), el conjunto lo hace ver como un hombre de las cavernas descongelado y levemente perdido. Con el cine el Cucho empezó un mundo diferente, que creía imposible para él desde el mismo instante que empezó a dormir en la calle, por allá en su Bogotá de niño de 8 años.


El Cucho no quedó como actor de lsd-s, pero sí se quedó en el equipo; luego grabó Un actor se prepara, cortometraje que no se ha estrenado pero en el que se va con toda contra Fanny Mickey y el festival de teatro interpretando a un Quijote de la calle. Ahora el Cucho dice que está cansado de pararse frente a la cámara, de ser el payaso de la actuación, Lo que quiero es grabar, Y ¿cómo qué Cucho? Pues la vida de mi gente, como se vive debajo de un puente, por ejemplo. Eso me recuerda a alguien, y es a Charles Chaplin; Charlot fue el personaje que creó Chaplin para interpretar en las salas oscuras del mundo, un hombre sin empleo, sin dinero, sin casa, de la calle, en palabras del Cucho, Un chivato.


De hecho el Cucho ya empezó a grabar por allá, a la realidad, al Gacela, al Carlos, al Muñeco y a todos los demás encendiendo la pipa, grabando su vida carramaneada de sobrevivientes de la calle.


Editando la historia de un barrio
Era de noche y habíamos comprado una botella de ginebra que no terminamos de beber. El mono trata de encontrar todo lo que se ha grabado; el mono 2 (Jorge López), quien también trabajó en lsd-s tras las cámaras y lo que fuera, lleva sus fierros: una cámara fotográfica y el portátil que usa para editar. El Cucho tiene la bolsa negra con las diez lukas que compramos en la tarde en la L y mira a una cámara que le apunta la Julia (una de las mujeres fuertes y alegres de lsd-s) y ella que graba para enviarles un saludo a los que están en Francia, a Rubén y al equipo que se está aguantando la pesadez de un Cannes amarrado. Yo estoy mirándolos, esperando entender cómo algunas personas juntas intentan editar una historia a punta de fotografía en movimiento, y que los cinco buscamos a la vez, incluso yo, el recién llegado; eso no importa, desde el comienzo me imaginé algo parecido a lo que se buscaba, pero con el parche, ahí, hablando y caminando por el centro de Bogotá, por el viejo territorio del Cartucho y la actual olla, la L, mirando directo los ojos del basuco, incluso saludándolo de puño, terminé de entender que el cine no está para contar historias bonitas de finales felices y absurdos, el cine existe para ser una fotografía en movimiento de la realidad.


Fueron dos días de edición y una semana de escritura; aún así varios cuadros siguen por fuera porque las noches fueron largas y los días atropellados. De hecho falta todo, sólo editamos un tráiler para mostrar a una escuela de cine en Cuba, y eso sólo ha quedado como un buen recuerdo, porque la idea ha cambiado, hemos decidido empezar desde cero, así que siguen faltando todas las horas de grabación, de parche en el barrio, así que el Cucho y los dos monos siguen grabando, justo hoy hablé con ellos e iban para allá a continuar esta ilusión de vagos que prefieren hacer cine a ser gente de bien, porque el cine de la calle es un monstruo de ojos rojos y manos sucias, pero eso no importa, de algún lado tiene que salir el espejo sucio de la sociedad, y si el cine tiene que ser ése espejo mugriento de realidad, el cine lo acepta y celebra, así sea sin dinero.


Una monedita para el cine
Para hacer cine en Colombia se necesita ser un poco ladrón, porque donde hay dinero la pobreza sobra, y en el tercer mundo el cine está del lado de la pobreza, es como el indigente que se encuentra por ahí, pidiendo dinero para comer y fumar. Es cierto que ahora existe la Ley de Cine, pero es insuficiente ante la necesidad de crear imágenes reales, por eso la gente de La Sociedad Del Semáforo pidió limosna al primer mundo para la película, a los ricos de Francia mientras le mostraban el dedo a la elite de aquí junto con sus actores de telenovelas. Por eso el Cucho sigue trabajando sin trabajar, viviendo del cambuche con las dos piezas hechas con lo que sobró del rodaje de La Sociedad, por eso el mono con una sola cámara anda grabando y planeando el guión de la película (dejó de ser un cortometraje después de una semana de humo y trabajo), reuniéndose con amigos por el simple placer de hacer cine. Es cierto que se necesita dinero, pero el dinero aparece, así sea limosneando, robando, como sea, lo que importa es agarrar la cámara y empezar a grabar, porque es el comienzo lo que se necesita para contar todas las historias que merecen ser contadas.


Enlaces: http://www.lsd-s.com/eldelirio1/index.html (La Sociedad Del Semáforo) y http://www.vimeo.com/12369773 (Un actor se prepara)


Miguel Castillo Fuentes

Créditos de las imágenes sin créditos:

Carmen Liliana Chona Contreras, Álbumes secretos y vestigios de una cámara fotográfica viajera víctima de la imprudencia de unos amigos cuando se fueron de paseo de olla un día de domingo al río. Editorial Mamasté, 2009.